Somos la ciudad de los desafíos


En el ADN de cada rosarino hay un fuerte espíritu de lucha, lo sabemos, lo venimos demostrando cada vez que nos tocó pasar por etapas difíciles. Somos la ciudad que no tuvo fundador, que se hizo sola, desde abajo, la ciudad que inspiró a muchas otras a seguir su ejemplo en tantas cosas.

Durante años crecimos, dimos un salto, brillamos, orgullosos de nuestros avances, hicimos juntos tantas cosas!

La transformación del río, de la salud, avenidas, parques, espacios públicos, hospitales, centros de atención primaria, calles, pavimentos, cloacas, las empresas de transporte, la descentralización; el sistema de recolección de residuos, grandes eventos que nos ayudaron a que en muchos sitios del mundo conozcan nuestra ciudad y hoy sea visitada y elegida para muchos eventos más.

Hoy, estamos en otro momento, lo sabemos. La inseguridad, la violencia urbana, la inflación, y la crisis moral, son grandes flagelos que tenemos como sociedad y que nos hacen pedir a gritos un cambio. Necesitamos esperanza, necesitamos volver a creer, necesitamos más que nunca que vuelva el optimismo.

Siento que con cada uno de ustedes, podemos hacer ese cambio, podemos ganar esta lucha, podemos recuperar la esperanza.

En el corazón de cada rosarino late un luchador, alguien que sabe superar las dificultades, que aprende de sus errores y sus caídas, alguien que sale fortalecido con cada revés. Yo soy una más de ustedes, y también tengo esta capacidad. Sepan que lucharé por esta ciudad el resto de mi vida, desde donde me toque hacerlo.

Junto a Miguel Lifschitz vamos a trabajar para cambiar esta provincia. El sabe y puede resolver la compleja situación de inseguridad que vive Santa Fe, no lo dudo. El ama Rosario, le ha dedicado su vida y pondrá su prioridad en revertir este flagelo. Tenemos proyectos y nuevas ideas. Sabemos cómo cambiar y estamos preparados para hacerlo.

 Hoy más que nunca, debemos seguir adelante, con consensos, con revisiones, con humildad, sumando todas los ideas, manos y corazones. Dando todo y más, porque como ya lo hemos demostrado antes, se puede!

Mónica